Loba negra by Juan Gomez-Jurado

Loba negra (LA TRILOGÍA REINA ROJA)

by Juan Gomez-Jurado

El thriller que los 250.000 lectores de Reina Roja están esperando.
 
SEGUIR VIVA
Antonia Scott no tiene miedo a nada. Solo a sí misma.
 
NUNCA FUE
Pero hay alguien más peligroso que ella. Alguien que podría vencerla.
 
TAN DIFÍCIL
La Loba negra está cada vez más cerca. Y Antonia, por primera vez, está asustada.
 
ENGLISH DESCRIPTION

The long-awaited thriller that the 250,000 fans of The Red Queen have been waiting for all along!
 
STAYING ALIVE
Antonia Scott isn’t afraid of anything, only of herself.
 
WAS NEVER
But there is someone more dangerous than her; someone who can defeat her.
 
SO HARD
The Black Wolf is getting closer and closer, and Antonia, for the first time in her life, is feeling scared.
 

Reviewed by remo on

4 of 5 stars

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Segunda parte de la saga de Antonia Scott y Jon Gutiérrez, esa pareja que tanto me gusta. En esta nueva entrega pasan muchas cosas y muy fuertes, tía, que el autor pide no comentar en RR.SS. Entramos un poco, solo un poco en la mente y la vida anterior de nuestros protagonistas, mientras ante nuestros ojos se desarrolla una trama más grande que la de la primera novela, mucho más grande, con más escenarios, que poco a poco avanza hacia un inevitable final, con fuegos de artificio all the way.

Me ha gustado mucho, más que la primera. Hay muchas acotaciones del texto que son cojonudas:
[...] El camarero se frena al verla entrar, hace un silogismo apresurado—tiene, por supuesto, la licenciatura en Filosofía— y decide que lo mejor es llamar a la policía.
[...] No, ella ha vivido veranos en Rusia que causarían una pulmonía a los inviernos españoles.
[...]—Oiga, que los seguratas también son personas—se ofende enseguida Belgrano (sin duda tiene cuenta en Twitter).

Las reflexiones que se marca el autor, a veces con ganas de alimentarnos con cultureta, sobran a veces y me gustan mucho en otras. Ante la duda, prefiero que meta el autor todas las que quiera y ya las iremos sorteando nosotros.
La perrera municipal está a las afueras, al final de una carretera estrecha de un solo sentido. Las perreras comparten algo con los tanatorios, las residencias de ancianos y los cementerios. Las colocamos en el sitio donde menos probabilidades tengamos de verlos. Porque nadie quiere saber qué ocurre realmente tras esas vallas altas, aunque intuyamos que ocultan una realidad a la que no queremos enfrentarnos.

La trama, como de costumbre, es sólida, sólida, y los dialogos de Jon y Antonia me han arrancado muchas sonrisas.
[...] En la lista de los tabúes conversacionales con Antonia, el coma de Marcos está en el centro de un templo perdido en las junglas de Perú, protegido por tarántulas, lanzas y una roca gigante.
[...]—¿ Tú me quieres? Jon le dedica una sonrisa cansada.—Ay, cari. Te quiero tanto que todavía no te he matado.
[...] Mentor alza una fotografía impresa frente a la cámara. Sacada de un pasaporte, parece. Un hombre joven, moreno, de unos treinta y cinco años. Nariz ancha, pelo corto. Labios gruesos. Yo le daba, piensa Jon.

En resumen, que he pasado unos días maravillosos y entretenidos con ella. Que me he quedado más tiempo del estrictamente necesario en sitios tales como cuartos de baño para poder acabar algún capítulo. Y que no puedo creerme que me queden como mínimo meses para la siguiente. Por suerte hay varias del autor que aún lo he leído, por lo que algo de alivio encontraré para la adiccción.

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Reading updates

  • Started reading
  • 1 November, 2019: Finished reading
  • 1 November, 2019: Reviewed